El autismo sigue rodeado de muchos mitos que afectan la manera en que la sociedad percibe y trata a las personas autistas. Como madre de un niño autista de 5 años, he escuchado comentarios y creencias equivocadas que, más que informar, generan barreras innecesarias, hoy quiero hablar sobre los mitos del autismo y por qué es importante desmentirlos con información real.
Mito 1: “Las personas autistas no tienen emociones”
Este es uno de los mitos más dañinos y alejados de la realidad, muchas personas autistas sienten las emociones de forma intensa, pero pueden expresarlas de manera diferente. Mi hijo Adrián, por ejemplo, experimenta la felicidad con todo su cuerpo: salta, sonríe, grita y se estremece cuando algo le emociona, también puede llorar con la misma intensidad cuando un recuerdo triste lo invade.
Mito 2: “El autismo es una enfermedad que se cura”
El autismo no es una enfermedad, es una condición neurológica con la que se nace y que dura toda la vida. No es algo que tenga que “curarse”, sino entenderse y acompañarse, existen terapias y estrategias que pueden ayudar a las personas autistas a desarrollar habilidades para adaptarse a su entorno, pero eso no significa que dejen de ser autistas.
Mito 3: “Las vacunas causan autismo”
Este mito ha sido desmentido científicamente muchas veces, pero sigue circulando y generando miedo innecesario. No hay ninguna evidencia que relacione las vacunas con el autismo, creer en esto solo desvía la atención de lo realmente importante: apoyar y comprender a las personas autistas en lugar de buscar culpables donde no los hay.
Mito 4: “Todos los autistas son genios o tienen talentos especiales”
Si bien existen personas autistas con habilidades excepcionales en ciertas áreas, no todos tienen talentos sobresalientes. El autismo es un espectro, lo que significa que cada persona tiene sus propias fortalezas y desafíos, Adrián, por ejemplo, tiene una gran memoria para ciertos eventos, pero eso no lo convierte en un niño genio ni hace que su día a día sea más fácil.
Mito 5: “Las personas autistas no quieren socializar”
Este mito viene de la idea equivocada de que los autistas prefieren estar solos, la realidad es que muchas personas autistas quieren socializar, pero pueden tener dificultades para entender las normas sociales o sentirse abrumados en ciertos entornos, Adrián, por ejemplo, disfruta estar con otros niños, pero en su propio ritmo, condiciones y sin que muchas veces invadan su espacio personal, necesita tiempo para adaptarse y sentirse cómodo.
Mito 6: “El autismo se nota a simple vista”
El autismo no siempre es visible ni se manifiesta de la misma forma en todas las personas. Muchas veces, los niños autistas aprenden a “camuflar” sus rasgos para encajar en el entorno, lo que puede hacer que pasen desapercibidos, esto no significa que no necesiten apoyo, sino que han desarrollado estrategias para lidiar con un mundo que no siempre les comprende.
¿Por qué es importante desmentir estos mitos?
Los mitos sobre el autismo generan desinformación, crean barreras y dificultan la inclusión, como sociedad, es nuestra responsabilidad informarnos y cambiar la manera en que vemos el autismo, cada persona autista es única, con sus propias formas de ver el mundo, sentir y expresarse.
Si queremos construir un mundo más inclusivo, debemos empezar por la educación y el respeto. Si has escuchado alguno de estos mitos, te invito a cuestionarlos y a aprender más sobre lo que realmente significa el autismo, y si tienes un niño autista en casa, como yo, recuerda: su forma de ser no es un error, es una manera diferente y valiosa de experimentar la vida. 💙